lunes, enero 29, 2007

El comienzo de una semana

Cuando uno es hijo, se da cuenta que el tiempo va causando estragos en los cuerpos de nuestros padres. Uno los cree permanentes, todos han dicho eso alguna vez. Nuestro miedos infantiles de quedar botados porque nuestros padres murieran en algún evento desafortunado eran parte de momentos identificables. Ahora ya grandes, nos enfrentamos cada día más con la condición mortal de la familia.
Hay veces que uno quiere evitar hablar de esto, de la mortalidad, del hecho que en menos de un minuto todo cambia para siempre. Me siento un poco irresponsable al plantear este asunto hoy, será porque tengo la cabez demasiado metida en este día de mierda que me toco vivir, otra vez. Parece que los lunes están marcados en mi existencia ultimamente. Marcados con duros segundos, horas tambien. Ratos en los que no quisiera estar parada en este mundo, sino que en uno paralelo en donde las cosas siempre salieran bien. Con dolores varios, con rayones de pena inmensa en el corazón, me tengo que parar de nuevo. Ponerle la mejor cara al día para no parecer debil.
La muerte lo ronda a uno siempre. No es una fantasía. Es una sombra que te da dolor de guata, que te oprime el pecho. Que te hace desvelar el sueño en la noche. Siempre alerta la maldita a que uno se sienta segura de lo que está viviendo.
Hoy, otra vez, me aterré al darme cuenta que un segundo cambia la vida, mejor, quita la vida. Que no se puede hacer mucho, que hay que asumir aunque suene a locura. Dependiendo de otros que no parecen tan alterados como uno, los segundos se hacen eternos, la silla del hospital se siente dura, los ojos se cierran esperando un resultado o una palabra, la que sea. No me gusta esto, no me gusta estar de enfermo ni estar pendiente de la evolución de alguien que quiero. No me gusta sentir que se puede desaparecer si la mano del cirujano sufre un espasmo, si la maldita anestesia se sale de control.
No se puede partir una semana así, es contraproducente. Se nos quitan las ganas de trabajar, de soñar un rato. Esta situación de realidad forzada, son un castigo que uno no debería sufrir.

domingo, enero 28, 2007

Tanto que soñamos

Es dificil despertar una mañana sin sentir que hemos tenido a lo menos un sueño durante la noche. Pesadillas, sueños, lo que sea, están dando vuelta en nuestra cabeza sin que nosotros hagamos mucho para crearlos o detenerlos.
Nos hace falta la fantasía en nuestras vidas; un rato, hasta el más odioso se pierde en utopias e ilusiones por las noches.
Siento cada día, que de todo lo soñado, algo es una proyección de nuestros profundos deseos. Una proyección de todo lo que reprimimos en el día, cuando nos encontramos cara a cara con los personajes de nuestra película personal. En esos días que se aguanta todo, que se traga la mala onda y los silencios obligados, cada uno se queda pegado con las ideas de lo que debería haber dicho o lo que se debería haber hecho. Entonces se viene el sueño, la idealización del momento que ya pasó. El héroe, la heroína, en el segundo salvando el día.
Me pasa mucho, eso de verme inmersa en la noche en historias que tienen mucho de real y mucho de irreal. Despierto pensando que realmente fue. Ahí es cuando uno entiende las expresiones de la gente cuando cataloga las cosas como de "ensueño", algo que es real pero que tambien tiene algo de fantasía. Claro, esas cosas que detonan en la cara tan inesperadas y llenas de lo irreal, parecen sacadas de una noche extraña. Cosas buenas, cosas malas.
Se abren momentos de ensueño a veces con gente que no conocemos, mezclamos lo que parece ser real con nuestras espectativas, al final la creación de un ser ideal. Todo hasta que uno se da cuenta que no se puede idealizar a la gente, que cada uno es lo que es, lleno de errores y complicaciones. Las pesadillas por su parte, son mi peor miedo. Como película de terror, cosas que uno no esperaban saltan en la espala, te presionan, te llevan al limite, te condicionan, te obligan a tomar decisiones que jamas pensaste en tomar.
La fantasía es buena, los sueños tambien. Pero dejemos las pesadillas para la noche mejor, no quiero tenerlas con los ojos abiertos y con el corazón apretado.

sábado, enero 27, 2007

SAUDADE, sentimiento de melancólico recuerdo de una alegría ausente.

La saudade (vocablo portugues, a su vez del latín, solitudo, -inis, "soledad") es un sentimiento de melancólico recuerdo de una alegría ausente, pero cuya fuente puede retornar en el futuro previsible. El término, que expresa una emoción ambigua, se ha considerado uno de los más difíciles de traducir, y es uno de los conceptos clave de la lengua y la cultura portuguesa; la saudade es la emoción predominante del fado, y alienta también la bossa nova brasileña.
De origen portugués, y a su vez del latín, la saudade ha sido una palabra definitoria de dos culturas: la portuguesa y la brasileña. Saudade, ya sea una emoción, un sentimiento o un pensamiento, es una de las palabras más importantes de la lengua portuguesa. Es la raíz del fado y de la samba; se trata de una voz que contiene la esencia de la vida, la tristeza y la alegría, el pasado, el presente y el futuro en un instante simultáneo.

¿¿¿Por qué todos viajan??







Está de más decir que obviamente se viaja porque se puede. La expresión va más allá de lo obvio, va a mi sentimiento de inmovilidad que me embarga en este minuto. Claro porque cuando uno quiere, no puede y cuando uno puede no tiene tiempo... o compañía. Ahora, amigos van, amigos vienen. Se mueven y me da una envidia, sana en todo caso, les deseo lo mejor y claro espero algun souvenir de sus lugares de vacaciones.



Bueno, como siempre digo, tan esperanzada. ¡¡¡Ya llegará mi momento señores!!!






jueves, enero 25, 2007

A la carga idealista

Cuando uno cree que está sólo pataleando y lanzando gritos contra el sistema aparecen otros que están en la misma, bueno y lo mejor, es que están organizados.
No es que mi pensamiento sea derrocar el sistema neoliberal, sino que encontrar el equilibrio. ¿Es eso tan dificil? Bueno, pensando friamente en el momento y situación en que estamos, es una pelea que hay que abordar.
Le agradezco a un gran amigo por pensar en mi para apoyarlo en esta labor, que logremos algo depende de muchas cosas, pero en gran parte depende de la voluntad que tenemos ahora. Generar un grupo de vanguardia que de una vez por todas se tome el tiempo de dejar en claro que las condiciones de vida, las relaciones humanas, las fuentes laborales, el sistema político, y muchas otras cosas más, están en un momento crítico. Todo esto escondido tras un lindo barniz progresista.
Hay que recoger el descontento y la falta de fe en el sistema, para lograr un cambio de fondo. Puede que sea un ideal, pero de ahi se parte. El ideal es la base del progreso.
Al final de todo, creo que son pocos los que están ahora aferrados a alguno, o si lo están, es de un ideal que no considera a la sociedad completa o no es represenativo de un gran grupo. Para algunos, el ideal está relacionado con su propio beneficio no matter what, pero espero que sea una minoría atrapada en el sistema de exitismo desmedido en el que estamos.
Esto da para mucho, creo que es un comienzo.
Bienvenido al mundo Chile Ético.
(gracias por el dato de ortografía)

martes, enero 23, 2007

Todo los días en el calor, todos los días sentada en la máquinita ésta o por último pegada en una población, allá en lo alto. A lo mejor pienso que debería correr un rato, hace dos semanas casi que no me pongo las zapatillas.
Me dejo estar un poco esta mañana, necesitaba un respiro, aunque se que tengo que salir corriendo a hacer "consultas" varias por ahí. No tengo sueño ahora, pero me costó sacarme la modorra.
Ayer llovió, y mucho. Fue enormemente refrescante, aunque se viniera el cielo abajo y los árboles se movieran pensando que estaba en invierno. Lluvia fría, viento tibio. Mezcla de colores.
A veces me canso de esto. De estar mirando, de estar sacandole el rollo a la vida, cuando no a veces hay que sacarle el rollo. ¿Hay que solamente vivir? La última vez que evité el cuestionamiento, salí disparada comobala de cañón,  parece que por naturaleza debo ser una cuestionante (nueva palabra). 
Quería un cariño, un cariño que fuera real. Salí a buscarlo y de nuevo me equivoqué en la ruta. Perdida como el teniente Bello, me tiré a volar por tierras ajenas, no tenía la hoja de vuelo. Claro cualquier piloto avezado, estudiado digo yo, sabe cuales son las corrientes y toda esa informaciones muy necesarias para porder llegar... no y obvio, para poder aterrizar. En fín, voy a estar un rato tranquila, nuevamente en el rincón.

 

jueves, enero 18, 2007

Temuco a 30º

Casi igual pero más fome, la gente atravezando rápido las calles asoleadas, buscando algún árbol de plaza fria. Casi no hay movimiento cuando el sol atravieza la cabeza, apartandose de la vista, todos prefieren escaparse un rato lejos estos días. Para los que nos quedamos acá, las opciones no son muchas. Achicharrarse en la oficina o achicharrarse en la calle.
Me quedé, como otras veces, dibujando. Caminando tambien en la misma ciudad pero con otros colores, todo por la pega que me ha tocado. No hay muchas novedades, las mismas pero remozadas. Agitación de verano, ansiedad de salir corriendo a la fuente de agua más cercana. Todos mirando para los lagos, todos mirando pa´l mar. "¿Como la estamos pasandola?"

miércoles, enero 17, 2007

Santiago a 30

Santiago 30º, calor, gente, polvo, autos. Me arrepiento de estos recorridos cuando la gota se derrama por mi frente, caminar, caminar y caminar. Mejor busco sombra.
Unas parejas en el metro, nada en particular, con los oidos enfundados en mis audifonos, los veo mover los labios y reirse. Me quedo mirando como voyerista, pasan las estaciones y siguen sentados ahí. El aire tibio y rancio del tunel se cala en las ventanas abiertas del vagón. Sigue la música de fondo, rápida como las luces que marcan las ventilas hacia el mundo exterior. Falta mucho parece, me pierdo a veces. Atención, viene la conexión con la otra linea, mejor me quedo atenta al gentío que está por subirse al vagón. No quiero perder el puesto por alguna vieja o una mujer que me haga sentir culpable.
Sigo envuelta en la burbuja y ellos siguen ahí, pero ahora ellos son los que se empiezan a fijar en mi.
Vuelco la vista, ¿ donde está el libro ? lo busco en la cartera pero no está.
¿Será tan evidente mi estado de desconexión?
Pretendo insentivarme leyendo la publicidad de los institutos que ofrecen el cielo y la tierra, justo ahora que casi todos andan buscando por lo menos el cielo, pienso.
Falta una estación, casi llego. Creo, que llego. Me despego de mi asiento, me instalo en la puerta para escapar. Me miro, con algo de coquetería, en el vidrio de la puerta. Hay que salir más decentes a la calle la próxima vez.
Entre que me atrapa la multitud y entre que me equivoqué otra vez en esto de vereda sur y vereda norte, me quedé en la acera contraria. El calor se vuelve algo ardiente a esta hora, la vereda irradia y las micros monstruosas me pasan por al lado y alteran el sonido de la música. Camino y camino otra vez, tengo que llegar por allá. He pensado mucho, no he podido parar. La música me hace tomar un ritmo de caminata y me voy casi como zombi entre la gente empaquetada y sudorosa. Ejecutivos, pienso, mientras los miro a los ojos como tratando de establecer contacto de algún tipo, pero van demasiado metidos en sus telefonos celulares, en sus zapatos muy muy brillantes y corbatas llamativas, casi un American Psico, pero mejor un Santiago Psico.
Parece que el trayecto es largo, más largo de lo esperado. Para tener mejor perspectiva me detengo un rato, abro una botella de agua y respiro profundo el aire que me queda alrededor.

martes, enero 16, 2007


En el mundo de los ciegos, el tuerto... se siente muy solo
Derepente la ceguera es resana, se le puede llamar ignorancia tambien. Claro, que cuando se abre un ojo, es dificil volver a cerrarlo. Maldita curiosidad, por algo mató al gato.
Recien me doy cuenta, que la falta de información a veces es una sabrosa experiencia, entre que evita malos ratos y entre que simplifica la vida. Mientras se pueda respirar, todo estará bien, pero el problema es que hay que mirar para donde se está tomando el aire, para evitar absorver moléculas inaceptables.
Media tuerta en realidad, bien tuerta. Me la paso mirando el mundo con un ojo, ni ciega no vidente. Me encuentro con las más increibles miradas, los choques por falta de perspectiva suelen dejar chichón, una marca por un rato.

sábado, enero 13, 2007

¿De que más está hecha la vida?
Camino del centro a la casa, en caminata suave, disfrutando la mañana fresca de sábado, antes que se vuelva tarde calurosa de sábado. Casi sin esfuerzo, empiezo de nuevo a analizar los períodos de vida que se me atraviezan sin mucho control. De repente, me encuentro con todo ese plan maestro que tenía en las manos en algún momento. Planes que exigían una fuerte dosis de valentía emocional. Claro, agarrando fuerza poco a poco, algunos se concretan, otros están guardados pero no por eso olvidados.
Parece que el viento empieza a revolver acuerdos, recuerdos tambien. Yo pensaba que siempre las situaciones de vida aparecerían recortadas por eventos mágicos, pensamientos de niña chica, entonces era el tiempo en que escribía en los diarios de vida las verdades de lo que veía todos los días, casi un manual de instrucciones preparandome para lo que podría pasar. En fin, las cosas siempre, siempre se han dado como han querido. En el macabro orden del caos, para dejarme entre la interrogante de hasta donde es mi decisión la absoluta forma de generar frutos de los hechos.
Pero de cierta manera algo de calma entrega la edad, que más allá de lo físico me da cuenta de lo que se ha ido convirtiendo mi propia existencia. Atracciones por la gente que parece tener tanto que decir, repulsión por la gente que no debió haber dicho nada en algún momento. Consiencia del tiempo que se pone enfrente. Es corto, es móvil e indetenible. Mirando a mis padres, en disconformidad aún, sin encontrar la calma, inquietos pero estáticos a la vez. Terminaré como ellos probablemente, en una aparente calma pero añorando por más. Es hereditario creo yo.
Aun quiero agarrar el telefono y ordenar mi menú del día, no esperar a lo que me traiga la ola, disconforme parece, inquietante inquietud, yo que mastico el rollo del día anterior, me quiero internar en la imagen de lo que yo sola estoy buscando... ¿que será no? Mientras tanto, me apego a las reglas. NO BUSQUE USTED LA CALMA, LA CALMA LLEGARÁ A USTED.

miércoles, enero 03, 2007

Tengo horas en esto, tengo lugares en la mente. Dibujo y trato de responder a lo necesario. Mientras tanto, sigo con la cabeza en otro lado. Pasando horas, pretendo correr y simplificar tareas. Estoy de veras en la ruta lejana. Lejos y sin ataduras.
Atras me queda el pensamiento lógico, como otras veces quedó. Será necesario refrescar en un segundo la mirada, en un minuto más cuando salga el sol amarillo. Cuando esta luna redonda y blanca que se atrevió a aparecer esta noche se vaya a acostar.

martes, enero 02, 2007


Donde hay luna, hay cielo....

lunes, enero 01, 2007

esto es un puro proceso...

La catarsis de un año nuevo, de la navidad se va a pasar así como se pasó el 18 y todas esas fechas de conmocion festiva. No es que se me haya cambiado la manera de ver el destino de estas fechas, es más bien que por fin me di cuenta que ya da lo mismo que se de vuelta la hoja del 2006 al 2007, va más en decir que se va viviendo día a día, en busqueda perpetua. Cada una de las cosas que se conectan a una fecha en particular mantiene sus repercusiones a lo largo de nuestra historia. Sin importar mucho la magnitud del evento es necesario saborearlas, dulces, amargas, da lo mismo. Asumirlas para que luego no sean una sombra que se avalance en los dias cada vez que el tema sale o algo similar nos ocurre.
Cuando se camina solo, uno se tropieza por falta de guias. Se es guia de uno mismo y lo único que evita que las cosas se pongan más duras es recordar. No correr con las tijeras en la mano, caminar mirando bien el suelo que pisamos. Lanzarse dando un vistazo al panorama escuchando al corazoncito. El alma avisa peligro, es más sabia que la mente a veces, avisa porque los aprendizajes le quedan. En cambio, la mente que se la pasa ocupada en las más variadas tareas diarias olvidando lo que no se debe olvidar.
Dejo abierto el destino de los pasos, no puedo mandar en el futuro, no puedo hacer convenios con los tiempos. Sólo detenerme y expandir la conciencia. Ver, rever, vivir pero no revivir.