domingo, enero 28, 2007

Tanto que soñamos

Es dificil despertar una mañana sin sentir que hemos tenido a lo menos un sueño durante la noche. Pesadillas, sueños, lo que sea, están dando vuelta en nuestra cabeza sin que nosotros hagamos mucho para crearlos o detenerlos.
Nos hace falta la fantasía en nuestras vidas; un rato, hasta el más odioso se pierde en utopias e ilusiones por las noches.
Siento cada día, que de todo lo soñado, algo es una proyección de nuestros profundos deseos. Una proyección de todo lo que reprimimos en el día, cuando nos encontramos cara a cara con los personajes de nuestra película personal. En esos días que se aguanta todo, que se traga la mala onda y los silencios obligados, cada uno se queda pegado con las ideas de lo que debería haber dicho o lo que se debería haber hecho. Entonces se viene el sueño, la idealización del momento que ya pasó. El héroe, la heroína, en el segundo salvando el día.
Me pasa mucho, eso de verme inmersa en la noche en historias que tienen mucho de real y mucho de irreal. Despierto pensando que realmente fue. Ahí es cuando uno entiende las expresiones de la gente cuando cataloga las cosas como de "ensueño", algo que es real pero que tambien tiene algo de fantasía. Claro, esas cosas que detonan en la cara tan inesperadas y llenas de lo irreal, parecen sacadas de una noche extraña. Cosas buenas, cosas malas.
Se abren momentos de ensueño a veces con gente que no conocemos, mezclamos lo que parece ser real con nuestras espectativas, al final la creación de un ser ideal. Todo hasta que uno se da cuenta que no se puede idealizar a la gente, que cada uno es lo que es, lleno de errores y complicaciones. Las pesadillas por su parte, son mi peor miedo. Como película de terror, cosas que uno no esperaban saltan en la espala, te presionan, te llevan al limite, te condicionan, te obligan a tomar decisiones que jamas pensaste en tomar.
La fantasía es buena, los sueños tambien. Pero dejemos las pesadillas para la noche mejor, no quiero tenerlas con los ojos abiertos y con el corazón apretado.

1 comentario:

Mauro dijo...

Una vez, hace mucho mucho tiempo..y en un lugar muy lejano...ehmmm..no, esa es otra historia.

De nuevo.

Una vez, hace un buen rato, me lei el manifiesto surrealista. Ellos planteaban que los sueños eran tan reales como la vigilia, y que ya era hora de terminar con esa falsa diferencia.

Vivamos completos asumiendo a los sueños como parte de la realidad. Eso decian ellos, al menos.

Besos pao.