martes, mayo 23, 2006


Tras la capucha el anonimato

Una de las cosas que más me molesta es el anonimato, sobre todo cuando aparece tras de mi. Entiendo hacer una denuncia anonima, como cuando un tipo con mala cara te asaltó. Pero el anonimato para dar un comentario inocente, me parece negativo. Todos somos dueños de nuestras palabras, todos debemos pagar por ellas. Yo pago mostrando la cara, dejando claro que las consecuencias son el costo de meter o no la pata. Creo que aprender a dar la cara es un proceso, a mi tambien me ha costado exponerme, levantar la mano para decir que no se está de acuerdo es muy dificil, pero al final tiene sus beneficios.
Por eso, siempre hay un nombre, una referencia, un mote al cual acogerse en caso de temer alguna represalia, pero siempre hay una cara. No al anonimato, no al ocultamiento de las identidades.
Creo que es una buena política, sana. O te odian o te pasan, capaz que no seas amado (osea alguien se dignara a amarme alguna vez, espero) pero por lo menos sabran que lo que dices lo dices tú, y no tu clon maligno (el de la capucha).
No tire piedras... no si va a esconderse detras de trapos.


Nubarrón, agüacero... es el tiempo el que acaba con el sol. Ahora es todo sombra, todo. Hasta el recorte del horizonte.
Las ramas tratan de azotarse para despertarse del letargo, pero la amnesia del viento las contiene. Dura mirada de marañas de alambres despojados, rasgan de nuevo la rigurosa seda gris.
Desplomada en la tierra revuelta, recordando los vientos de infancia con los ojos fijos en las crestas del vapor.



Cafe en Valdivia

Es la hora del café, Valdivia se presta para eso en estos días. Encontré el mio, aca en pleno centro (no es que le este haciendo reclame). Un lugar cómodo, donde te puedes quedar dandole vueltas a la cuchara por horas sin que se te aparezca ningún individuo inscidioso a preguntarte si quieres algo más, de hecho hasta llegas a sentir que se han olvidado por completo de que estas sentado mirando pasar las horas. Encontré preciso hablar de éste lugar, porque desde que me aparezco por ésta ciudad no me han faltado motivos por los cuales pasar por él. El año pasado empecé aquí, así es. Empecé, porque llegué un día cualquiera, frio, oscuro y no tenía nada más que hacer que esperar a mi socio por un par de horas, y acá cargada con mi maleta-hogar, esperé y escribí una carta que núnca mandé, que ahora que lo pienso debí haberlo hecho para evitar guardar esas palabras hasta que me muera. En fin, el hecho es que estuve casi dos horas, tomando un café inmenso, cargado, aromático. Un buen café. A diferencia de la cafetería Entrelagos, de la cual rescato totalmente el helado de "frutos del indomito bosque" (parte de mi historia pasada) y los intentos de comida mejicana (bien chilena eso si), este café es un café de verdad.
Encontré preciso mostrar, que triste no poder mostrar el aroma.
Es la mesa de la ventana, de la ventana indiscreta, que mira a todo el mundo pasar por debajo de ella. Es la mesa de la tarde, de la mañana. Es la mesa que se queda para que yo la use de vez en cuando.

sábado, mayo 13, 2006

Conversación eterea.
Desperté en pleno viaje, o no se si me dormí. Me habló con desenfado un personaje, preguntó mi nombre, como si no lo supiera caso.
-¿Dónde te habías metido? le pregunté. Miró despreocupado por la ventanilla, no respondió.
Quizas estaba ocupado. Quizas se distrajo en otro lado, pero porque tanto tiempo.
-¿Qué piensas?
-Nada, estaba acordandome de lo último que te vi hacer. Cuando te fuiste a caminar por tu cuenta. Me dejaste olvidado en la casa de tus padres.
-No sabía que había sido así. Lo siento, mucho más de lo que crees.
-Me lo imagino.
-Estaba pensando que era lo que estaba sintiendo en ese momento. Creo que la visión la tenía un poco nublada.
Pero ahora creo que las cosas están mas despejadas.
-Debe ser, volviste a hablarme. En todo caso no hay problema. No creo que te deje por un tiempo. Te ves un poco cansada asi que prefiero que te quedes conversando aquí conmigo a que salgas a caminar otra vez.
-No, no es cansancio. No tengo idea de que hacer ahora en realidad. Me he dado vueltas sobre mi cama anidando, pero parece que esa no es la solución.
-Cobarde.
-¿Yo? ¿Por qué lo dices?
-Tu sabes, tu lo sabías cuando te fuiste. Cobarde, tuviste miedo antes y ahora. Te congelas sólo de pensar en arreglar las cosas. Igual que antes, siempre esperando a que ya no tengan solución. Esperando hasta que alguien tome la decisión por ti, a pesar de que te estes pudriendo por dentro. No has podido superar esa adicción autodestructiva. Es lamentable, se espera más de ti, más de lo que estas mostrando estos días.
-Espera, yo no creo que todo sea así como lo estas plantiando. Creo que me he esforzado.
-¿Cómo? Me dices que no sabes que hacer y despues que te esfuerzas. Estas divagando otra vez.
-.... me confundes,¿estas aquí para atormentarme o para acompañarme?
-Oye, yo no cumplo funciones determinadas, sólo estoy. Además eras tu la que sentía que debía volver a hablar. Parece que te estabas atragantando con tanto cuento. Esas historias, que te dan vuelta en la cabeza, olvídalas. ¿Para qué seguir masticandolas? Cierra los ojos y sumerje la cabeza. Acuerdate, como cuando flotabas innerte en la piscina, con la mirada fija en el cielo azul y los oidos bloqueados por el agua. Eso es lo que tienes que hacer. Cierra los oídos o vas a terminar realmente loca.
-No puedo.
-¿Qué? ¿Ahora te volviste debil? ¿Qué demonios fue lo que pasó? La última vez estabas más inspirada, por lo menos eso de "no puedo" no lo tenías tan a flor de piel. ¿Qué es lo que no puedes?
-Ser indiferente.
-Jajajaja, es que perdona, ¿indiferente a qué? Eso ya no es tuyo, núnca lo fue. Ahora lo tienes más claro, ¿o no?
-Bueno si. Pero es que me atormenta pensar en las cosas que sentí. No es que me atormente, es algo peor, me asquea pensar en la pérdida de saliva diciendo tantas cosas y perder cariño como si lo regalaran a la vuelta de la esquina.
-No te pongas dramática por favor, no es el momento. Siempre digna, así debe ser siempre.
-Si.
-Si, no, si. Habla, responde con más de un monosilabo. Ahora me estoy acordando porque no te acompañé esa vez. No me olvidaste en realidad, te di la oportunidad de arreglartelas sola. Como dijiste que porfin había un partner con quien hablar y sentir... perdón.
-No, sigue. Si ya se el dicho, núnca escupas al cielo que te cae encima.
-No, no fue mi intención. De verdad. Lo que quiero que entiendas, es que las cosas van a ser así siempre. No te creas en el limbo, pero tampoco en el paraiso. Todo es demasiado fugaz. Es etereo esto de estar entendiendo las directrices. No tienes la cabeza para sacarla barata. Piensas mucho con las tripas y el corazón. Esto es más complicado. Tienes que pensar con la cabeza, racionaliza un poco, ve cuales son los pro y lo contras. Mira primero si la piscina tiene agua antes de tirarte.
-Que mezquino tu consejo.
-¿Mezquino? Estoy dejando en claro lo errores que has cometido, nada más. Estoy diciendote que te vayas con cuidado, estas muy crecida para andar creyendo todo lo que dicen por ahi, aunque sea dulce y prometedor. Siempre tienes que ver detras de las palabras acciones, acciones que pueden dañarte, que pueden venir de otros, esto es una cadena. Te lo dije, no lo habías notado acaso.
-Es como un poco descorazonada esa mirada.
-No, es defensiva.
Que silencio, otra vez mirando por la ventana, yo entre que le miro y bajo la vista para poder aceptar sus palabras. Está haciendo mucho calor aca adentro, la luz está cayendo. Quieren que uno se duerma, eso es lo que quieren. Las cortinas están a medio correr, el vapor ahora empaña los vidrios. Vuelvo a mirarle de nuevo. Pero ya no me presta atención. Es volatil otra vez. Desaparece en un fulgor de un camión que se cruza en la carretera.Talvez llegue antes que yo a la casa. Espero que de mejor ánimo, o simplemente más afable.

viernes, mayo 12, 2006



lunático

iluminado

incendiado

encumbrado en la torre

dormido a veces

descuido de iniciados

disperso en la niebla

venganza del vacío

jueves, mayo 11, 2006

Quiero sushi
Ayer me fui a vivir la vida. Otra vez.
Adoro esto de encontrarme con mis amigos y poder sentarme a conversar en torno a una buena comida y una buena botella de vino. Recorrer lugares, mirar alrededor. Está todo en orden, la gente se mira a los ojos para poder entender entre tanto murmullo lo que se está tratando de decir.
En fin, siento el deseo de mantener esta estructura en donde todo es un momento, nada se complica, nada se derrama. De caminar y caminar y entrar en estos nuevos lugares que se adoptan como de uno. Ya no quiero la antiguas aglomeraciones. Quiero sentarme, quiero que me atiendan, quiero comer sushi.
Madre, ahi presente. Brinde conmigo, que siempre hay que hacerlo.
Pequeña pero entera, no hay duda de su cariño. Disfrutando de ésta vida que no siempre la trató bien, pero que se encargó de que nos trate bien a nosotros.
Brinde, siempre. Reparta dicha, reparta su preocupación, no pare, no se detenga.
Cuando se está así, mirandola, me acuerdo de sus dichos, de sus historias sin fin. De sus relatos sin pausa, sin pérdida del detalle.
Me da gusto verla, me da gusto de conocerla. Me da gusto pensar que es posible vivir la vida sin dañar a nadie.
Brinde madre, que para eso estamos. No hay que estar de fiesta para hacerlo.
Cuando ya se me escapa el corazón esta usted para atraparlo y devolverlo a donde tenía que estar. Hoy día me recojiste cuando salí de casa, lo necesitaba de hace tiempo.

miércoles, mayo 10, 2006

Dia 10
Este mes ha empezado como una extraña mezcla de experiencias. Talvez despierto un poco por estos días, mirando que siempre hay algo que hacer y el día tiende a hacerse un poco corto. Me he refugiado en el refugio, para variar, pero no he tenido miedo de salir a ver que está pasando. Es bueno encontrar personajes que parecían desvanecidos por alejamiento. Y lo mejor, darse cuenta que no duele.
Estoy acá, esperando que un amigo se descuelgue de su computador, haciendo tiempo en una máquina ajena en pleno centro de esta "ciudad". Con huellas ajenas. Con ideas ajenas. Es preferible no pensar, porque los dedos se me estan resbalando por el teclado, que nervios, que asco.
Y así sigue pasando este mes, sin tregua, desplegandose ilimitado.

miércoles, mayo 03, 2006

Lugares de Sol
A veces no se sabe lo que va a ocurrir al volver a ciertos lugares. Se llega desprejuiciado, pero al final uno se da cuenta que a pesar del tiempo el lugar sigue ahí, en fin es lo único que sigue inalterado. El resto se convierte en una avalancha, en imágenes traidoras que revuelven el cerebro y que terminan por recordarte que nada es perfecto y que los momentos siempre, absolutamente siempre son únicos.
Estos días que se convierten a colores de sol, me dejan en un estado de profunda melancolía, pero no por eso deja de gustarme esta luz. De ahí el recorrido, de ahí la vuelta sin planificación a lugares felices. De ahí a descubrir que estoy pensando en caminos hechos tiempo atras, que a pesar de pensar que nada afecta a un ser humano inteligente hasta los olores de la tierra y la violencia del viento cordillerano hacen de recordatorio.
Es raro extrañar, es dificil comprender ese estado. Parece que estar siempre seguro hace más dificl soportar ciertos eventos. Despertarte para dacuenta de una sensación que no es para nada agradable. El problema, sigo pensando, es que los lugares siempre están aquí y que lo único que queda por hacer es enfrentarlos en una nueva experiencia, que más voy a hacer.
Ojalá las imágenes que están dando vuelta se vayan de una vez, porque lo único que hacen es debilitarme.