"... el amor es una basura", me dijo un amigo la otra vez. Igual fuerte y descarnado comentario. Es un poco tajante decirlo.
Entre medio muchas cosas pasaron, claro, tambien llegué a decir que "el amor es una basura", pero en el fondo creo que no es así. Es como la típica "la politica es una mierda" y luego la reflexión de que el problema no es la política, son los políticos.
Bueno, acá pasa algo similar. El amor es la raja, si, un sentimiento increible extrapolable a muchas áreas de la vida. Es una energía que no tiene cuantificación cuando es posible detenerse a capatarlo, casi como tomar el sol en pelotas sin bloqueador.
Entre medio muchas cosas pasaron, claro, tambien llegué a decir que "el amor es una basura", pero en el fondo creo que no es así. Es como la típica "la politica es una mierda" y luego la reflexión de que el problema no es la política, son los políticos.
Bueno, acá pasa algo similar. El amor es la raja, si, un sentimiento increible extrapolable a muchas áreas de la vida. Es una energía que no tiene cuantificación cuando es posible detenerse a capatarlo, casi como tomar el sol en pelotas sin bloqueador.
Claro, el drama de a quien le diste amor o a quien se lo quitaste, ese es el problema. Ahí cuando entramos en las relaciones de pareja, el uno a uno, cara a cara, el dilema de que es una basura aparece y nos tiene pal gato un buen rato. Nadie tiene una especie de bola de cristal que nos detenga y nos haga reflexionar porque o cuanto va a durar eso, que no es amor, es algo que podríamos catalogar como sinergia emotiva (yo te doy tu me das le damos al mundo... que se yo). Dejarse llevar para darse cuenta que las cosas eran caducas, y no hay más vuelta suele ser devastador. Sentir que ya no se quiere entregar nada o sentir que ya no te quieren entregar, eso le otorga un caracter negativo al asunto.
A mi amigo le digo, talves sea necesario pasar por el proceso, sea lo que sea, aunque dure un mes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario