domingo, mayo 27, 2007

Noche de bar...

Convencida, la mirada pegada en los ojos ajenos... para pensar en que se puede atravezar la barrera de la ignorancia. Un paso sigue al otro, un sopor impregna la sala por un segundo. Metros kilométricos, el murmullo de las voces a todo lo envuelve, el aroma del tabaco rubio, el choque de vasos alegres. Camino y me entremezclo, la mirada siempre en un punto. La vista fija.
La cercanía, acelera el corazón. Humedezco los labios como parte de mi nerviosismo, la copa en mi mano toma demasiado peso, talvez debería dejarla abandonada en alguna mesa cercana.
Un trago, y el fondo a la vista. Desprendimiento de los pudores. Cada minuto la ansiedad de atravezar todo el lugar se hace mayor. Como hacer que se detenga y no se levante de su lugar.
Cruce de miradas, y el temblor en el cuerpo. Esa atracción que se produce, incendia pesamientos.
Ahora de cerca, parece que descubre mis intenciones, la sonrisa se le escapa y muestra el pequeño brillo que emiten sus ojos. Entrando en el juego, aparta la silla del lado dejándola disponible para se usada por mi.
Antes de terminar el trayecto, ya hay una copa para mi en esa barra. Los colores de siempre, el aroma increible de su perfume lo inunda todo.
Hay una poseción en esos ojos, algo que atrapa sin explicación alguna...

1 comentario:

Mauro dijo...

UFA!..posesiones Pao?, buen detalle el apartar la silla para dejar el puesto disponible.

Que estes bien, que sobrevivas al humo del invierno.