sábado, marzo 04, 2006

Recuperando el silencio
Cada día uno se va dando cuenta que el espiritu humano se ve traspasado por la negatividad que la mente trae. Soy ferviente creyente que nadie, pero nadie tiene un mal espiritu, es más bien que es poseido por una mala mente. Al final el centro de nuestro sistema es el cerebro, la máquina "perfecta" que ordena todos nuestros movimientos, reflejos, actos. Algo así como un main frame, un centro de mando innentendible. Acostumbrandome a esta idea ya llevo un buen tiempo. Veo a todo el mundo con unos ojos demasiado analíticos, incluso me desconozco. Esperaba seguir viendo ojos trasparentes, pero en cambio me he dedicado a escuchar la inflexion de la voz de mis últimos conocidos. ¿Paranoia? No lo se. Estoy como pasando por este planeta en este momento, atravezando puertas cual fantasma. No creo que exista una mal karma detras de esto, es mas bien una fase de reentendimiento global. Desde mi hasta el punto final donde pierdo referencias.
Esta semana volví de Santiago pensando que ya era tiempo de desconectar el chip, una vuelta para poder asimilar que es lo que realmente pasa por aquí. Voy de a poco, nada muy elaborado. Despues de una larga conversación con mi gurú personal, entendí que no vale la pena establecer una fachada indestructible, no soy así, cualquiera que me conoce de verdad podría decirlo. Claro que traté, pero al final del día me di cuenta que solamente estaba engañandome a mi y de paso al resto de mis conocidos que me veían en un constante estado de exaltación. No es una cosa tan grave, es una condición producto de los tiempos, despues de todo es que las cosas van pasando tan rápido que arroyan a su paso.
Y ahora, que comuniqué mi estado de acetismo, me llegan a preguntar si estoy bien, sin necesito algún apoyo en algo. Realmente lo agradezco, de corazón, pero es un momento personal, es una historia que tengo que terminar y empezar otras sin estar condicionada al entorno. No quiero escuchar más comentarios ácidos de este y de otro, y no pretender no escucharlos tampoco. Desconectar mis emociones de las estúpidos chismorreos que nacen para amaragarte el día. En fin, volver a creer en que mis pasos estan bien, que mis aspiraciones son las correctas.

No hay comentarios.: