martes, febrero 21, 2006

guijarros, solemnes, simples, sinceros...




Mi playa tranquila...

Despues de muchos años volví a mi playa tranquila, esa playa solitaria que tenía el agua más cristalina que he visto en un lago. Cada vez que venía, era una especie de aventura. Siempre solitaria, siempre pura. No habitaba nadie, no flotaba nadie enfrente mio. Todo ese lago para mi y nadie más. Es un acuso de egosimo. Desprenderme de miradas, sólo extenderse y dejarse llevar por el silencio.
Ahora el sentimiento es mayor, más solitaria que núnca, más pura y limpia. Me quedo acá, por unos días, mirando y disfrutando. Flotando, levitando...

No hay comentarios.: