
El 27 de julio me cambió definitivamente la vida. Despues de años de choques frontales contra paredes y otras superficies poco sencibles, me abrazé de un ser que salió de mi. Mio, propio. En cosa de minutos pasé de ser una obesa mujer embarazada a una madre. ¡Madre!
Claro que ya lo tenía asimilado y cada patadita y codazo era una muestra del poder de este pequeño que se quería integrar a la fiesta.
Hoy lo miro dormir, despues de 5 meses de su llegada. Tiene el sueño pesado, a veces ronca y se destapa. Consigue despertarme todas las mañanas con una sonrisa indescriptible, propia de la pureza.
Pedro y yo, Pedro, yo y Pedrito. Los dos primero, los tres ahora. De camino al nuevo mundo. Ya no hay muchas paredes duras cerca, más bien estan alejadas de nuestra puerta. Si la abro me llega, pero aca dentro, con este pedacito de sueño acompañandonos, las cosas extrañas son insignificantes.
Claro que ya lo tenía asimilado y cada patadita y codazo era una muestra del poder de este pequeño que se quería integrar a la fiesta.
Hoy lo miro dormir, despues de 5 meses de su llegada. Tiene el sueño pesado, a veces ronca y se destapa. Consigue despertarme todas las mañanas con una sonrisa indescriptible, propia de la pureza.
Pedro y yo, Pedro, yo y Pedrito. Los dos primero, los tres ahora. De camino al nuevo mundo. Ya no hay muchas paredes duras cerca, más bien estan alejadas de nuestra puerta. Si la abro me llega, pero aca dentro, con este pedacito de sueño acompañandonos, las cosas extrañas son insignificantes.
1 comentario:
Hermosa imagen que dice tantas cosas de una familia de tres.
felicidades.
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