jueves, diciembre 31, 2009

ADIOS 2009 , HOLA 2010


¿Será el año que entremos en contacto? Año de ciencia ficción, naves espaciales, vuelos tripulados y azafatas con velcro. Ciencia ficción gringa eso si, le falta la cosa latina de la ficción con plumavit media arrebatada. Contacto.. mhh... de que tipo deberíamos preguntar. Humano no más, nada de extraterrestres, claro que como son extranjeros capaz que serían rostro fijo de un reality o de un matinal. No, no... hagamos contacto humano, de verdad, de mirarse a los ojo y decirse las cosas sin dañar y sin malas intenciones.

Como es típico me obligo a hacer el resumen de año, inevitable. En fin, para mi un año full cambio. Cambio con C mayuscula. Cambio pa' bien en todo caso, nada de dramas y llantos idiotas.
Me cambié de ciudad, de estado en el facebook, de trabajo ( a no trabajo ), de soltera despreocupada a cabeza de mamá, bueno y otras cosas que ya ni me acuerdo. Lo que si está claro que ya las cosas se fueron para otro lado y que hay que enfocarlas lo mejor posible. 2010, nueva decada, vuelta de hoja. Hay que aplicar "The Secret", como me dijo mi amigo pollo, así no trancarse en la negatividad, piense positivo, proyectese (en lo que sea).

domingo, diciembre 27, 2009


El 27 de julio me cambió definitivamente la vida. Despues de años de choques frontales contra paredes y otras superficies poco sencibles, me abrazé de un ser que salió de mi. Mio, propio. En cosa de minutos pasé de ser una obesa mujer embarazada a una madre. ¡Madre!
Claro que ya lo tenía asimilado y cada patadita y codazo era una muestra del poder de este pequeño que se quería integrar a la fiesta.
Hoy lo miro dormir, despues de 5 meses de su llegada. Tiene el sueño pesado, a veces ronca y se destapa. Consigue despertarme todas las mañanas con una sonrisa indescriptible, propia de la pureza.
Pedro y yo, Pedro, yo y Pedrito. Los dos primero, los tres ahora. De camino al nuevo mundo. Ya no hay muchas paredes duras cerca, más bien estan alejadas de nuestra puerta. Si la abro me llega, pero aca dentro, con este pedacito de sueño acompañandonos, las cosas extrañas son insignificantes.