viernes, enero 25, 2008

24.02.08

Me acordé de varios cuentos durante el día, algunos de silencios y otros de gritos reverberantes. Puras patrañas en todo caso, cuentos de vidas pasadas y no olvidadas, cuentos de nueva vida sin malas costumbres, cuentos de las mil y una noche entre sabanas y almohadas. Estaba sentada en la mesa de siempre, a eso de las 5, con el calor rebotando en el pavimento y dando directo en mi ventana. La tarde se hace eterna y entra y sale gente de acá. El ruido me satura y prefiero aislarme un rato aunque sea un poco egoista.
No se, pero creo que las vacaciones me tienen un poco ansiosa.
Dejé de lado tanto auto-pensamiento, dando unos consejos de media tarde. Ya van varios y ningunoa para mi. Al final salgo como siempre, en medio de una reunion, tarde y con los ojos que se me cierran. Eso y ahora, con insomnio.

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