A veces cuesta no derrumbarse.
A veces cuesta no interrumpir el bloqueo.
A veces cuesta dormirse en el silencio.
A veces cuesta creer en algo.
En consecuencia, el silencio no aporta nada
deja la mente suceptible a los demonios del pasado.
El derrumbe es una consecuencia innevitable,
debajo de las piedras uno termina sacando la mano para escapar.
Dormir, es una necesidad biológica
en silencio es más facil encontrar tranquilidad en la noche.
Se acabó el día
se acabó con el sol ardiendo
se acabó eterno
mañana despierto entera
sin derrumbes
en silencio.
miércoles, noviembre 21, 2007
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