viernes, octubre 26, 2007

Sueños con etiqueta

Noche de bus, calurosa e incomoda. Al lado, la lata de bebida que se va calentando cada vez más hasta hacerse intomable, un ronquido de mi acompañante y nada más.
En intervalos me agarra el sueño y termino metida en historias complejas, de robos e inundaciones. Despierto agitada y pensando en mi casa, si habré cerrado bien las llaves del agua 3 días atras. Es parte de la paranoia de media noche.
Más alla, me duermo otra vez. Sueño con él, que no es quien pienso ni creía, es alguien pasajero pero desconocido, me aburro de tratar de decifrar su cara, despierto otra vez.
Esta vez me concentro en pensar, maldita costumbre de insomne. Despierta con los ojos como huevos fritos, pensando y acordandome de todo. Insistiendo en parte del aprendizaje, en el sentido de la amistad, de que es cierto que uno es un desconfiado de mierda y cree que todo el mundo busca el beneficio en la entrega, de que ya está bueno de involucrarse con seres egoistas y poco espirituales, que no tiene nada de malo ser entregado y que son los otros los imbeciles que no son capaces de entregar.
Hay para mucho pensar.
No solía creer en depender de otros, me daba miedo, me daba verguenza, me daba una especie de pudor. Pensaba que cada uno era un individuo independiente, capaz e inteligentemente autónomo. Es mentira, el apoyo siempre es necesario. El que tiene que ver con salir en bata a dejarte a un bus a las 12 de la noche, el de acompañarte cuando te quedaste sola en el peor minuto de la vida, el de estar moviendo tus pensamientos y cuidando tu alma.
El problema es que hay que aprender a discriminar. Nada de todos al mismo saco, nada de millón de amigos o imbecilidades similares. Al final uno se queda con los mismos 5 amigos de siempre, esos que se matan de la risa de las últimas escapadas o se ponen a llorar con uno cuando corresponde.
Noche insomne, muchas ideas de lo mismo. Ahora, me estoy envolviendo en la flojera de media mañana, escuchando que llueve y viendo que está tan gris el día.
Hecho de menos a varios amigos, unos que pensé podrían estar compartiendo mis pensamientos ahora, otras que están tan lejos que sólo me queda transportarme y dejar que sueñen conmigo, los que están acá al lado son pocos, pero los quiero tanto que reconozco que ya son parte de mi historia.
Al rato me duermo un poco, derepente ahi dejo de pensar tanto y actuar más.

No hay comentarios.: