Es una pasiva situación prometer. Asumir la promesa es lo lindo.
Consumidos entre las paredes ajenas de una oficina, en las tardes frias que no se acaban, con la música en volumen bajo, los pies helados... nada que asumir aveces, de puro disperso, de puro acelerado. Estructurada la vida debe ser facil, prometer y asumir, ahora en la masita de una segunda o tercera opción la cosa es muy delirante.
Unificando pensamientos, jugandosela por una sola cosa, sin salir disparados porque no es lo justo pal día, celebrando la iniciación de ese proceso.
Me voy a ir volando un día, saldré de a pedazos y no perderé el tiempo. Una vez que se perdió un sueño creo que ya no hay más miedo en seguir pa delante no más.
Esta vez uno se despierta con el ruido de los autos, con la garganta apretada por culpa de la alergia, con el pan congelao y la tetera ruidosa en la cocina. Un dejo de olor a café de la noche anterior todavía se pega en las paredes. Muchas cosas que se hacen solo, que se viven solo. Y asi los delirios defieren de las cosas que son, las que se esperan y las que van a ser en la proxima pasada por la rueda.
1 comentario:
no es justo a veces pensar tanto, uno se asusta, teme y corre, a veces tabmien se comenten errores, pero a veces es necesario actuar
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