Otro día de niebla traga árboles, todo envuelto en la masa gris que parece dejar estático el aire alrededor. Un día para no correr, para entregar el cuerpo al ocio.
Entre el sueño post viernes y lo tibio que se vuelve mi metro cuadrado, las ganas de difrutar este día en calma se hace cada vez más fuerte.
sábado, junio 30, 2007
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