Alla arriba, que el aire dicen que es delgado, que el sol pega más fuerte. El silencio se interrumpe por el silvido del las compañías invisibles. No se está solo en la montaña, están los espiritus reinando. Caminar o volar. Lanzandose de la última roca, volar. Perderse en la caida libre.
Cuando le decían a esta pequeña chica china, que al lanzarce de la ultima montaña en el puente donde se pierde la vista del fondo, se encontraría con la verdad, talvez el sentido de estar en esta superficie tan plana, tan chata, se pierde. Volar.
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