martes, marzo 14, 2006

sin respuesta
La manera de evitar errores es evitar las palabras, no hay explicaciones para ciertos temas, las respuestas a las preguntas de rigor salen como una especie de discurso armado. No quisiera decir que las cosas no tienen sentido, pero al final no me queda más que suplir verdades por mentiras, miradas por desvíos. Yo se que es lo que pasa, yo se que es lo que siento. Pero no es necesario, mejor dicho, no es el momento de exteriorizarlo. Permanecer con un silencio permanente respecto algunos temas es la mejor manera de esconder que las tripas todavía escosen. No hay espectadores vibrando por saber esta vez, parece que en los ojos se refleja el silencio que mantengo para proteger mi estupidez. El ego herido me da el impulso esta vez, me entrega las ganas de seguir corriendo y alejarme de las tóxicas emanciones de locos adorables.

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