miércoles, marzo 29, 2006

que tus labios se llenen de besos
La llamada del silencio otorga calma.
Unos brillos amarillos sobresalen de mi alma.
¿Doncella?
La canción vuelve a sonar en la habitación.
Rumbos y tumbos por la sala.
Se pierde el ritmo, se pierde el son.
Los pies cansados terminan estrellandose en la cama.
¿Dónde estan las bendiciones?
Entre el rumor de la calle,
las luces vibran con disparidad.
Rojos, de amarillo a verde.
Una sin ser maga podría romperlas por la mitad.
Miro por la ventana sucia.
Dibujo en tus dibujos de vapor.
¿Qué hora es mañana?

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