¿Me pregunto que tan cierto es esto? O sea, dependiendo de la ocación creo que nuestro cerebro tiende a encojerse sin medida. Nos ataca la idiotez, la ignorancia, el egoismo, señales claras de un mal funcionamiento, alguna neurona está atrapada y no se puede mover, luego distención. El perdón de los pecados, la absolución, nuestra mente se expande de nuevo, sólo hasta que se siente amenazado otra vez.Otra clara señal de encojimiento cerebral es la entrega total, hay pérdida total de las funciones, respuestas anómalas al medio ambiente o habitat típico del individuo. Las relaciones humanas intensas, el placer, las pasiones, todas esas cosas que nos hacen fijarnos tanto en el otro que se nos olvida que tenemos que pensar un poco o más bien, que tenemos que pensar solamente. De todas maneras más alla de mis teorías erráticas, creo que he sido atacada en varias ocasiones en este último tiempo por este síndrome..."el síndrome de Homero", osea, pérdida involuntaria y transitoria de masa encefálica de orden cognitivo.
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