martes, abril 24, 2007

cosas de la naturaleza

Encontrar en el momento adecuado la palabra que rija el destino, descubrir la decisión que detendrá la marejada de ideas, insolente y precario. Es una cosa del orden natural. Nada ocurre porque si, siempre hay un bien o un mal mayor acompañando el paso acelerado.
Quisiera descubrir, ahora en éste momento, como tomar lo que viene mañana, o pasado. La concreta realidad, asumida y estricta. Sin pases difusos.
Cuando estoy ahora, mirando una lluvia inminente en el horizonte, imagino los besos rodeados de la húmeda frialdad. Sintiendo correr el agua por las mejillas y los ojos cerrados. Quisiera mantener la imagen retenida en la memoria por un buen tiempo, casi una foto sobreexpuesta, blanca, brillante, difusa, como el sentimiento que me rodea por este día.
Estar de pie en la arena, sufrir en la piel el choque de la ola fria, sin dudar de que se está en el cielo, suponiendo imagenes de sueño en los puntos que aparecen en los ojos apretados. La estructura de las lágrimas está más lejos que lo que uno cree.